
Vitrofusión: Tania Meneses
Una caricia ardiente
en vuelo inatrapable,
esa paloma en sombras
que atraviesa el frío del suicidio
-refleja flechas de palabras huecas
donde el dolor se pierde-
teniendo casi un río en tus ojos.
Suplicante de brumas:
-llanto de polvo vivo-
se arrancarán los soles
ya no arderá la vida
( si el alma no te ofrece) abismos
en cascada,
damascos puros y azucenas
y el peso insobornable del último secreto!
Dalmiro Meneses
Montevideo, enero 2015- Uruguay
Me dices: Me emociona todo lo que he leído. 12 de julio de 2015, 17:49
ResponderEliminarAnónimo
Uno mis comentarios en este espacio, porque la impresión de lectura de tus textos siempre me lleva al elogio de las imágenes, tan poéticas y originales, y a la sensación de armonía dolorosa que hay entre las palabras y los versos. Como ya te dije en otra ocasión, sos un poeta con duende; más allá de lo que diga el poema (que siempre es diferente, según quién lo lea), después de la lectura queda una huella de poesía en el alma, una impronta de humanidad herida pero de pie. Leerte es un placer y un privilegio. Te mando un abrazo. Adriana Maggio
ResponderEliminarAdriana estoy muy agradecido por tus profundos comentarios. Tú eres una poeta y como tal, también tus poemas me hacen vibrar, me dan vida. Yo, -profundizándome-,
ResponderEliminartrato de crear belleza para darla, aunque mis dedos sangren al modelarlas.